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Entradas

HUGO Y LA LUNA

A nuestro amigo Hugo, que es capaz de soñar con los ojos abiertos. Hugo todavía no había cumplido los dos años y ya estaba completamente enamorado. Perdidamente enamorado de la luna. Tan enamorado, tan enamorado que todas las noches esperaba impaciente la visita de su amada que, presumida, se acercaba puntual hasta su ventana. Por eso Hugo no dormía por las noches.  La vanidosa luna no siempre acudía a la cita con Hugo y no sólo porque, engreída como era, le gustase hacerse de rogar, no. Hay que entenderla: No todas las noches era capaz de recordar el camino que le conducía a Hugo y además, desde la inmensidad de la altura celeste, todas las casas le parecían iguales. En otras ocasiones eran las nubes las que obstaculizaban su vista.  Cuando esto último sucedía, Hugo y su abu habían inventado un truco infalible que despejaba el cielo inmediatamente y permitía que la luna brillara de nuevo entre la bruma nebulosa. Bueno, un truco casi infalible: Con sus pequeñas manos Hugo lanz...

JUGANDO A LAS DIFERENCIAS

  - ¿Jugamos a buscar las diferencias? - ¡¡¡¡Sííííí!!!! - ¡Estupendo! Empezamos... - Los niños de la foto de la izquierda son pobres y llevan ropas harapientas. El niño de la derecha viste elegantemente y a mí me parece mucho más guapo... - Los niños de la izquierda son negros y el de la derecha es blanco... - Los niños de la izquierda están en un campo lleno de arena, polvo y piedras. El niño de la derecha está en su elegante habitación sentado en un cómodo sillón mientras juega a un videojuego de fútbol... - Los niños de la izquierda juegan con un balón hecho de trapos y telas viejas. El niño de la derecha juega con una flamante consola de nueva generación... - Los niños de la izquierda van descalzos. El niño de la derecha lleva las zapatillas más caras de la tienda... - Los niños de la izquierda están muy flacos y parecen correr muy rápido. El niño de la derecha no... - Los niños de la izquierda se están divirtiendo y sonríen. El niño de la derecha está aburrido y triste... Y so...

INÉS TEMPERINA Y EL DESPERTADOR

  Una tarde, paseando por las afueras de su pueblo, Inés Temperina escuchó unos amargos sollozos que procedían de un rincón apartado. Curiosa, acudió hacia el lugar del que provenían los misteriosos sonidos y, ¿sabéis lo que encontró? Escondido entre unos matorrales descubrió un destartalado despertador que, asustado y con lágrimas en su esfera de cristal, le contó a Inés Temperina su triste historia. “Yo era un gran despertador antiguo”  - comenzó a decir con una chillona voz acampanada. “El orgullo del taller artesano donde fui creado y durante muchos años serví con extremada puntualidad en multitud de hogares. Hasta que un día me di cuenta de que el cumplimiento de mi función suponía un fastidio para los demás: los niños, interrumpidos en lo mejor de sus sueños, se enfadaban conmigo cuando los despertaba bien temprano para ir al colegio; los adultos me golpeaban con violencia para que detuviera mi ensordecedor canto... ¡Y yo sólo pretendía que no llegaran tarde a sus ob...

LAS BOTAS EMBARRADAS

Algunos buscan la honradez en una bandera. Y a mí me parece muy bien. Muchos buscan la decencia en un uniforme. Y a mí también me parece muy bien. Otros buscan la integridad en un lujoso despacho. E incluso esto a mí también me parece muy bien. Sin embargo, yo conocí bien a la persona más honrada, más decente y más íntegra del mundo y os aseguro que no portaba ninguna bandera, ni lucía un elegante uniforme. Ni tampoco tenía un lujoso despacho, por supuesto. Era mi maestro. A mi maestro le apasionaba trabajar en la escuela y también amaba profundamente la huerta. A mi maestro le gustaba tanto, tanto la huerta que a veces se le juntaba la noche con el día en medio del bancal... ¡Y no se daba ni cuenta! Era absolutamente feliz entre sus árboles de mandarinas. Igual de feliz que cuando estaba con sus alumnos en el aula. Tan feliz, tan feliz que una mañana llegó a clase sin dormir, con unas botas de regar de color verde oscuro llenas de barro.  Y ese día, sin que mi maestro se lo propus...

EL MAESTRO PUNTINO

  Una vez la pequeña Margherita Senzatetto recibió una cruel calificación en un examen. La calificación más cruel que existe en la historia de las notas escolares: Insuficiente 4,9. “Y todo por no incluir a la zanahoria en la lista de tubérculos más conocidos” le explicó muy serio el maestro Puntino. “Si sólo te hubieras acordado de incluir a la zanahoria en tu respuesta, la calificación sería de un Aprobado con 5 puntos”. Y aunque la pequeña Margherita Senzatetto reconoció inmediatamente su error, no pudo dejar de pensar que el maestro Puntino había sido quizás un poco quisquilloso. Y también un poco injusto.  Aunque era cierto que había olvidado citar a la zanahoria, no había olvidado incluir a la patata y al boniato en su lista de tubérculos. Además, y sin que esto sirviera de excusa, Margherita Senzatetto nunca había soportado el sabor de las zanahorias.  Cuando el Ministro de los Niños en funciones ese día, el Conejo de Pascua, se enteró de lo sucedido con la c...

LA BÁSCULA DE ROSAZZA

  Una vez paseando por una de las callejuelas de Rosazza, en los Alpes bieleses, encontré en un callejón oscuro un curioso comercio en el que se vendían extravagantes objetos de artesanía local, a mitad de camino entre una tienda de souvenirs para turistas y un pequeño supermercado con también funciones de modesta farmacia. Atraído por una magia difícil de explicar decidí entrar y echar un vistazo. El propietario de la tienda, un señor bajito con gafas doradas y barba que vestía una bata blanca, me saludó distraídamente y siguió apuntando cosas en un cuaderno. Mientras me encontraba ensimismado ojeando un libro antiguo que contenía viejas fotografías del lugar entró en la tienda una señora mayor vestida toda de negro que, sin mediar palabra, se subió a una destartalada báscula que estaba colocada en un rincón. Tras unos segundos de espera la mujer cogió su billete con el resultado de su peso y dijo en voz alta “¡Treinta y cinco!”. Abrazó al dependiente y se marchó. Extrañad...

LA FLOR

  "A mis amigos del IES Torrevigía, faro y esperanza para las más valiosas semillas" El otro día, mirando distraídamente desde mi ventana, vi algo muy hermoso. Tan hermoso, tan hermoso que me hizo llorar de la emoción. Es verdad que yo soy un poco llorón y me emociono fácilmente, pero si tenéis un momento os cuento lo que me sucedió… Desde mi ventana vi cómo una diminuta flor se había hecho camino entre las tejas de la casa de enfrente y pensé en cuántos pequeños milagros se habían producido para que esa minúscula flor naciera justo delante de mi ventana… Pensé que seguramente, con el paso de los años, el viento pacientemente había depositado en el hueco que quedaba entre las dos tejas una pequeñísima cantidad de tierra y que después un pájaro, o de nuevo el viento, habían transportado hasta ese hueco inhóspito una semilla con enormes ganas de crecer y brillar. Finalmente, el agua de lluvia, milagrosa, hizo germinar la simiente y el cálido sol, amoroso, cuidó de ella y la h...

LA CIGARRA Y LA HORMIGA

"Pido perdón a la fábula antigua si no me gusta la avara hormiga. Yo estoy de parte de la cigarra  que su canto más bello no vende, regala." Gianni Rodari A finales del verano, cuando comenzaban a acortarse las horas de sol y el frío ya empezaba a asomar, la laboriosa hormiga se encontraba en el interior de su hormiguero contemplando orgullosa el enorme almacén lleno a rebosar. Mientras estaba pensando en cuánto trabajo y sacrificio le había costado reunir todos aquellos alimentos llamaron a la puerta.  Con un punto de arrogancia imaginó  que de nuevo, puntual a su cita, la vaga cigarra venía a pedir limosna. Y otro año más la hormiga le diría que no, que no había nada para la ociosa cigarra. "Todos los otoños sucede lo mismo. Se pasa el verano cantando y sólo cuando llega de nuevo el frío se da cuenta de que no tiene nada para comer" meditaba soberbia la hormiga. Así que, con otro punto de arrogancia, no fue a abrir, adivinando que efectivamente había sido la cigar...

SILVIA BALLERINA Y LA FUENTE MÁGICA

Y tras mil bailes que te bailo bailaré y mil saltos que te salto saltaré, Silvia Ballerina aterrizó en el lejano lejanísimo reino de la maravillosa fuente mágica. Fuente que, según la creencia popular, era capaz de reflejar en sus claras aguas los mayores deseos de las personas que se asomaban a su borde, y a veces, y dependiendo de la intensidad de los deseos, incluso el futuro. Por eso Silvia Ballerina quedó un poco desilusionada cuando, poniéndose graciosamente de puntillas y asomándose al borde de la extraordinaria fuente mágica, sólo contempló su cara y sus brazos reflejados en las aguas cristalinas mientras ejecutaba una hermosa cuarta posición de ballet. ¡Exactamente lo mismo que estaba haciendo en ese momento! Sin embargo, aguzando mucho la mirada, la pequeña Silvia Ballerina pudo ver también, reflejada en las mágicas aguas de la fuente, la imagen de una bailarina elegantísima vestida de azul celeste que danzaba graciosamente en el centro de un gran escenario de un coqueto teat...

EL EPITAFIO

 Tras unos instantes de incómodo silencio, el escritor de epitafios tomó la palabra. - Así que, llegados a este punto, ¿alguna idea? - Pues, en realidad, me encantaría que me recordaran como una buena persona. Nada más. - No me parece demasiado comercial, la verdad... Normalmente la gente que contrata mis servicios intenta siempre exagerar los méritos e incluso, a veces, mentir descaradamente. - A mí nunca me interesaron los méritos. Ni las mentiras. Me basta con un sencillo "Fue una buena persona". - Insisto en que me parece muy poco ambicioso... - Sin embargo ser una buena persona es algo muy meritorio. - Si usted lo dice... Piense que puede ocurrir que las generaciones futuras se construyan una idea de su persona basada principalmente en las palabras que elija para su epitafio. - Tiene razón. Entonces deberíamos matizar el mensaje, para no inducir a equívocos. ¿Qué tal "Casi siempre fue una buena persona"? - Me parece que usted no me ha entendido. Se trata de exa...

INÉS TEMPERINA Y LAS POMPAS

Una tarde Inés Temperina luchó sin más ayuda que sus manos contra una flota interestelar tripulada por alienígenas que, con intención de someter a los habitantes de la Tierra, surcaba el cielo a la velocidad de la luz. Pero ella, con su implacable y poderoso dedo, destruyó con enorme destreza y velocidad, una tras otra, todas las naves extraterrestres.  Otra tarde, con los primeros calores del verano, Inés Temperina observaba cómo los copos de nieve caían danzantes y juguetones hacia abajo, y cómo, al chocar contra el suelo, se desvanecían mágicamente dejando el rastro de su último beso sobre el polvo del camino.  Otra tarde, Inés Temperina viajaba a bordo de un globo aerostático que, desafiando las leyes de la gravedad se acercaba peligrosamente a las inmediaciones del sol, hasta que sin previo aviso el aparato volador desapareció como por arte de magia sin dejar ni rastro. Sin embargo, enseguida un nuevo y flamante globo aerostático tomó el relevo del anterior e, ignorando l...

EL MUNDO DE INÉS TEMPERINA

Un día, sin previo aviso y sin un motivo aparente, desaparecieron del mundo todas las guerras, todos los lunes, todos los exámenes difíciles y también el hambre. Y curiosamente también desaparecieron sin dejar ni rastro los brócolis y las endivias.    La culpable de esta hazaña memorable fue la inocente Inés Temperina que con su goma de borrar canceló de su cuaderno todas las palabras del mundo que a ella le parecían horribles.  La pequeña niña quería borrar también la bronquitis, porque cuando tenía cinco años estuvo ingresada en el hospital por culpa de esta horrible enfermedad, y también quería borrar de un plumazo las envidias, puesto que no soportaba a las personas envidiosas.  Sin embargo, distraída como era, se confundió al escribir las palabras y en vez de vez bronquitis escribió brócolis y en el lugar de envidias escribió endivias. Hay que perdonarla... Y a mí que me perdonen también los amantes de los brócolis y las endivias, que alguno habrá, pero me parec...

EL METEORITO MÁGICO

A mi amigo Álvaro  El otro día un alumno me regaló una piedra. Muy serio me contó que había visto la piedra a la salida del colegio y que inmediatamente había pensado en mí. Y que por eso la había cogido. Entregándomela me dijo que probablemente fuera una piedra de origen visigodo o romano, aunque no lo tenía nada claro porque él quiere ser neurocirujano y no entiende mucho de arqueología. Después, añadió que pudiera ser, que a lo mejor, se tratase de un meteorito que había atravesado toda la galaxia para terminar finalmente en mis manos. Yo, también muy serio, le dije que todas sus hipótesis eran muy probables, aunque yo tampoco entendía mucho de arqueología ni de galaxias. Aun así, añadí que había estado varias veces en Roma y allí había visto muchas piedras muy parecidas a la suya. El niño, que ensimismado seguía a lo suyo, me dijo que si en realidad la piedra era un meteorito probablemente tendría poderes mágicos. Y yo, en ese momento le creí a pies juntillas.  De hecho ca...

EL CONEJO DE PASCUA 🐰

El día en que nombraron Primer Ministro de los Niños al Conejo de Pascua pasó a la historia. Lo primero que decidió, para eso era Primer Ministro de los Niños en funciones, fue que todos los niños tenían la obligación de jugar y divertirse. Sin excepción. Así que cogió una parte considerable del dinero que se acumulaba en las enormes arcas reales y compró dulces y juguetes para todos los niños. También promulgó, pese a la oposición del maestro Puntino y otros profesores quisquillosos, una ley que obligaba a aprender divirtiéndose en las aulas.  Y también amplió el horario de los recreos. Y volvió a coger otra parte del tesoro real para construir bibliotecas repletas de libros divertidos. Y decretó jornadas de vacaciones con buen tiempo donde todos podrían ir a jugar y a pasarlo bien en el campo. O en la montaña. O en la playa. .. Aquí se permitía la libre elección, ya que el Conejo de Pascua no era ningún tirano. Cuando los emisarios reales se dieron cuenta de la revolución que est...

LA TORTUGA 🐢

Si evaluamos las capacidades de una tortuga en base a su rendimiento a la hora de dar saltos, por muy fácil que a nosotros nos parezca, obtendremos unos resultados muy decepcionantes y claramente insuficientes.  Y de paso, también tendremos una tortuga que pensará durante el resto de su vida que es una inútil. Si evaluamos las capacidades de la misma tortuga en base a su rendimiento a la hora de construir castillos de arena, por muy fácil que a nosotros nos parezca, obtendremos unos resultados desastrosos y muy por debajo de la media.  Y de paso, también tendremos una tortuga frustrada. Si evaluamos las capacidades de la misma tortuga en base a su rendimiento a la hora de subir por una escalera, por muy sencillo que a nosotros nos parezca, obtendremos una prueba irrefutable de la insuficiencia del animal.  Y de paso, también nos encontraremos con una tortuga acomplejada de por vida. Y yo, que me declaro defensor a ultranza de las causas perdidas y que no sé casi nada, cre...

LA CACEROLA MÁGICA

Un día, uno de los inspectores de calidad de la gran fábrica de ollas y cacerolas encontró un producto defectuoso. Observándolo con detenimiento concluyó que el objeto en cuestión no cumplía con los estándares de calidad que la reputada empresa exigía.  En primer lugar, su forma era ligeramente diversa a la de las demás cacerolas y además observó unos niveles incorrectos en la aleación del metal. Inaceptable.  Así que, sin muchos miramientos, arrojó la cacerola al contenedor de la basura.  Y fue allí, rebuscando entre los desperdicios del fondo de un contenedor de basura donde el niño más pobre del pueblo encontró, ante su asombro, una flamante olla cobriza un poco torcida. El pequeño, maravillado con su nuevo descubrimiento, comenzó a jugar con la cacerola imaginando que se había convertido en un famoso chef que preparaba elaborados platos de cocina compuestos por delicioso barro y aderezados con jugosas hojas de morera. Cuando ya estaba anocheciendo, el niño más pobre d...

INÉS TEMPERINA Y LAS MANOS

Con las manos se puede tocar el piano. O la guitarra. O el saxofón... Con las manos se pueden cocinar platos deliciosos. O al menos, intentarlo. Con las manos se puede aplaudir cuando estás contento.  Con las manos se pueden construir castillos de arena en la playa.  Con las manos se pueden agarrar y acariciar otras manos. Con las manos se pueden atar los cordones de las zapatillas.  Con las manos se pueden escribir poesías. Y cartas. Y cuentos...  Con las manos se pueden detener los balones de fútbol, siempre que seas portero. Con las manos se puede hablar.  Con las manos se pueden hacer sombras en la pared. Con las manos se pueden abrir puertas y también se pueden cerrar otras... Y luego seguía así:  Sin embargo, con las manos no se puede levantar un elefante.  Con las manos no se pueden atrapar todas las gotas de la lluvia mientras están cayendo. Con las manos no se puede golpear a otra persona.  Con las manos no se pueden contar todas las estr...

CUENTO A LA MEMORIA DE UN ÁNGEL

A un ángel de nombre Margarita  Siempre he creído en la existencia de los ángeles.  Eso es probablemente porque siempre he estado con la cabeza en las nubes, cerca de donde suelen estar los ángeles.  También estoy convencido de que los ángeles realmente existen porque he conocido a varios en mi vida. Alguien desconfiado podría pensar que creo en la existencia de los ángeles porque he pasado mucho tiempo leyendo cuentos y estudiando música. También puede ser.  Si en vez de haber nacido soñador hubiera nacido con vocación de ingeniero o de contable probablemente no creería en los ángeles. Reconozco que, desde un punto de vista racional, es difícil demostrar que los ángeles realmente existen. Sin embargo puedo afirmar, sin margen de error, que cuando llegué a mi nuevo colegio conocí a un ángel. Y lo puedo demostrar.  Sólo un ángel podría ser siempre agradable y simpático, independientemente del humor del día o del estado de la salud de la jornada.  Sólo un áng...

EL VENDEDOR DE CHARCOS

El otro día soñé que por unos instantes maravillosos volvía a ser un niño.  Soñé también que a la salida del colegio habían instalado un puesto de mercadillo muy extraño en el que se anunciaba con grandes letras multicolores "CHARCOS GRATIS PARA TODAS LAS EDADES". Y el mercader de charcos, que también vestía de una manera un poco extraña, anunciaba a viva voz su producto gritando, más o menos, así:  "¡Los mejores charcos de agua recién llovida!"  "¡Horas y horas de diversión garantizada por el módico precio de cero pesetas!" "¿Cuántos charcos quiere que le ponga, señora? Mire que no durarán todo el día..." Es difícil recordar todos los detalles de los sueños cuando ya estás definitivamente despierto, sin embargo recuerdo de manera clara que en el sueño, y ante mi asombro, nadie parecía  hacer caso al extravagante vendedor. Los niños y sus madres, con una mueca de disgusto en la boca, se apartaban del extraño comerciante pensando que probablemente...

¡A JUGAR CON INÉS TEMPERINA!

El día en el que a Inés Temperina le permitieron formar un equipo para jugar en el patio del colegio fue inolvidable. Histórico, diría.  Inés Temperina eligió en primer lugar a Alessandro Affamato, un niño un poco gordito que estaba acostumbrado a ser elegido siempre el último, cuando ya no quedaba nadie más por elegir. El hecho de que Inés Temperina lo eligiera el primero sorprendió tanto al niño que por primera vez sonrió durante el tiempo que duró el juego y los afortunados espectadores que asistieron al partido afirmaron que su sonrisa iluminó por unos instantes todo el patio. En segundo lugar, Inés Temperina eligió a Margherita Senzatetto, una niña inteligentísima que era objetivo de constantes burlas debido a la pobreza de su vestuario. Nadie podía saber que los padres de Margherita habían perdido desde hacía ya demasiado tiempo sus trabajos y se veían obligados a rehacer y remendar las viejas prendas de su hija. Tras Margherita Senzatetto, Inés Temperina eligió a Marta Più, ...