A mi amigo Julio y a su mamá, que inspiraron esta historia. "El cocodrilo Drilo vivía en mitad de un enorme pantano junto a su familia. Independientemente de que hiciera frío o calor, de que lloviese o hiciese viento, todas las tardes Drilo desaparecía durante unas horas y, al regresar, volvía siempre con una enorme sonrisa estampada en la cara. El resto de animales del pantano no sabían dónde pasaba las tardes y, para burlarse de él, le preguntaban: - Drilo, ¿de dónde vienes tan contento? Y el cocodrilo muy serio contestaba: - Hoy he estado en la India. Y los otros animales automáticamente comenzaban a reírse de él. - En la India, claro. Pero si eso está muy lejos y tú nadas muy despacio... - le gritaban sin parar de reír. Cuando al día siguiente lo volvían a ver regresando tan contento, de nuevo le preguntaban que dónde había estado esa tarde. - Hoy he estado en Londres y, además, he resuelto un crimen muy complicado. Y los otros animales se tiraban por el suel...