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LA CIGARRA Y LA HORMIGA



"Pido perdón a la fábula antigua
si no me gusta la avara hormiga.
Yo estoy de parte de la cigarra 
que su canto más bello no vende, regala."
Gianni Rodari


A finales del verano, cuando comenzaban a acortarse las horas de sol y el frío ya empezaba a asomar, la laboriosa hormiga se encontraba en el interior de su hormiguero contemplando orgullosa el enorme almacén lleno a rebosar. Mientras estaba pensando en cuánto trabajo y sacrificio le había costado reunir todos aquellos alimentos llamaron a la puerta. 

Con un punto de arrogancia imaginó  que de nuevo, puntual a su cita, la vaga cigarra venía a pedir limosna. Y otro año más la hormiga le diría que no, que no había nada para la ociosa cigarra.

"Todos los otoños sucede lo mismo. Se pasa el verano cantando y sólo cuando llega de nuevo el frío se da cuenta de que no tiene nada para comer" meditaba soberbia la hormiga.

Así que, con otro punto de arrogancia, no fue a abrir, adivinando que efectivamente había sido la cigarra la que había llamado a su puerta. 

De tal manera que nunca llegó a saber que la cantora cigarra sólo quería invitar a la que siempre consideró su amiga hormiga a una gira musical por Sudamérica organizada por el maestro grillo, ahora que la primavera estaba a punto de empezar en aquellas tierras lejanas. 

Y la avara hormiga, por desconfiada y tacaña, se lo perdió. 


Marcelo Morante 

1/V/2021


Comentarios

  1. A todo se le puede dar una vuelta.... O quizás la historia nos la contaron mal?... Si fue así... Con que propósito?...

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