Érase una vez un pueblo normal con un colegio normal en el que había una clase normalísima integrada por normalísimos alumnos. A ese pueblo normal llegó un día un maestro nuevo. También él bastante normal. El primer día de clase el maestro para conocer a sus nuevos alumnos propuso la siguiente actividad: - No me interesa saber todavía vuestros nombres. Quiero que me digáis cuál es el animal con el que os sentís más identificados y la razón por la cual lo habéis elegido. Sólo eso. - Fácil, maestro – dijo rápidamente uno de los alumnos. – Yo sería un león. Soy fuerte y me encanta infundir terror en los demás. Todos me respetan y me temen. Amo tomar la iniciativa. Sin duda yo soy el rey de la clase. Los demás rápidamente aplaudieron a su líder. El maestro pensó que en todas las clases, sobre todo en las clases normales, siempre hay uno, siempre hay un león dominante. - Yo sería un ...