Si yo fuera molino de viento, con lo despistado que soy, muchas veces movería las aspas en sentido contrario al viento. Y ni siquiera me daría ni cuenta. Si yo fuera molino de viento, con lo ingenuo que soy, muchas veces movería las aspas incluso sin viento. Y tampoco me daría cuenta. Si yo fuera molino de viento, con lo iluso que soy, nunca cobraría a los pobres campesinos que no tuvieran dinero para pagarme. Y eso sí lo haría a propósito. Marcelo Morante 4/XI/2021