Cuando el gusano se miró al espejo se dio cuenta de que se había convertido en mariposa y comprendió que, por fin, había llegado el momento de volar. Ese día comenzó la revolución. Marcelo Morante 16/I/2026
Fernandillo era un pequeño dragón rojizo que vivía en una cueva en mitad de una enorme montaña. Fernandillo, además, pertenecía a una larga familia de dragones temibles y muy profesionales que, durante siglos, habían sembrado el terror en todos los pueblos de los alrededores. Para que os hagáis una idea: El padre de Fernandillo era el poderoso dragón Fernandón, apodado el "Terrible", y su abuelo se llamaba Fernandongo, aunque era conocido por todos todos como el "Destructor". Así que el pequeño Fernandillo, siguiendo la senda trazada por sus mayores y obedeciendo a sus obligaciones de dragón aterrador de tercera generación, todas las tardes se levantaba a las 5 y media y volaba como un rayo hacia uno de los pueblos cercanos con la intención de destruirlo. Es cierto que las fechorías de Fernandillo se limitaban a quemar algunos árboles de las afueras que ya estaban secos y, si ese día tocaba secuestrar a alguna oveja, siempre las devolvía al corral antes de volve...