Aquí tienes, querido amigo lector, un cuento con tres posibles finales diferentes. Sobre ti, y solamente sobre ti, recae la responsabilidad de elegir el final que más te guste. ¡Feliz lectura! Y... ¡feliz decisión! "En mitad de un reino muy muy lejano existía una montaña muy muy alta. Tan alta tan alta era la montaña que era casi imposible poder encontrar a semejante altura una planta, un árbol o una flor. Una día, sin embargo, por capricho de algún pájaro o simplemente por la intervención del amoroso viento, cayó una semilla muy cerca de la cima de la montaña más alta del reino, con la fortuna de que fue a parar a un pequeño montoncito de tierra que se había acumulado durante los años en un saliente de la roca. En ese hueco, de esa montaña tan alta, de ese reino tan lejano, vivía desde hacía siglos una orgullosa piedra que ocupaba prácticamente todo el espacio disponible, de tal manera que la diminuta semilla no tenía sitio para poder crecer. Hasta que una tarde la semilla le p...