Cuca era una intrépida e incansable viajera, además de ser la gallina más valiente del mundo. Tras haber dejado atrás el gallinero en el cual vivía prisionera comenzó a viajar por todo el mundo descubriendo países y reinos de lo más interesantes. Una vez, caminando caminando, saltando saltando, y volando volando, llegó al lejano lejanísimo país de las marionetas. Allí conoció a un montón de simpáticos y sonrientes personajes que, sin dejar de reír, le contaron lo felices que eran en el reino de las marionetas. - ¿Y todos los días sois felices? ¿Todo el tiempo? - preguntó la gallina Cuca - ¿No tenéis momentos en los que os sentís cansados o tristes? - A veces sí... - respondió Pulcinella - Pero tenemos la obligación de sonreír siempre, aunque en el fondo estemos tristes. - Es más... - añadió pensativo Arlequín - Tenemos pintada la sonrisa en nuestra cara y, aunque quisiéramos, no podríamos no estar siempre contentos. - Interesante... - respondió muy seria la gallina Cuca. En el fo...