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LA GALLINA CUCA EN EL PAÍS DE LAS MARIONETAS

 


Cuca era una intrépida e incansable viajera, además de ser la gallina más valiente del mundo.

Tras haber dejado atrás el gallinero en el cual vivía prisionera comenzó a viajar por todo el mundo descubriendo países y reinos de lo más interesantes.

Una vez, caminando caminando, saltando saltando, y volando volando, llegó al lejano lejanísimo país de las marionetas.

Allí conoció a un montón de simpáticos y sonrientes personajes que, sin dejar de reír, le contaron lo felices que eran en el reino de las marionetas.

- ¿Y todos los días sois felices? ¿Todo el tiempo? - preguntó la gallina Cuca - ¿No tenéis momentos en los que os sentís cansados o tristes?

- A veces sí... - respondió Pulcinella - Pero tenemos la obligación de sonreír siempre, aunque en el fondo estemos tristes.

- Es más... - añadió pensativo Arlequín - Tenemos pintada la sonrisa en nuestra cara y, aunque quisiéramos, no podríamos no estar siempre contentos.

- Interesante... - respondió muy seria la gallina Cuca.

En el fondo, a Cuca no le parecía mal la idea de estar siempre sonriendo, aunque a veces esa sonrisa fuera sólo una fachada.

Lo que no le convenció para nada eran los hilos que manejaban a los marionetas.

Ella que había conseguido liberarse de los barrotes del gallinero no podía entender que hubiera marionetas dispuestas a vivir atadas. Y encima sonriendo.


Marcelo Morante

12/IX/2025


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