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LA CEBRA MARIANA

 


La cebra Mariana era una joven cebra con muchísimas inquietudes y enormes ganas de aprender cosas nuevas.

Así que un día, aburrida de pasear por la sabana y de que todos los días fueran exactamente iguales, decidió marcharse a la gran ciudad.

Cuando llegó a la gran ciudad descubrió, con inmenso asombro, un universo casi infinito de posibilidades para aprender cosas nuevas.

¿Y sabéis lo que hizo la cebra Mariana en primer lugar?

Se apuntó a una escuela de cocina porque quería convertirse en una prestigiosa cocinera.

¿Y sabéis lo que el dijo el maestro chef cuando vio por primera vez a la cebra Mariana?

- ¿Una cebra cocinera? ¡Eso es imposible! Vuélvete a la selva porque una cebra nunca jamás aprenderá a cocinar...

¿Y sabéis lo que hizo la cebra Mariana?

Estudió, estudió y estudió, pese a la oposición del gran maestro chef, y consiguió convertirse en la primera cebra de la historia en logar abrir un restaurante con una estrella Michelin. 

Eso sí, en su restaurante sólo se cocinaban platos vegetarianos.

¿Y sabéis lo que hizo la cebra Mariana después de convertirse en una cocinera de fama mundial?

Decidió que también quería aprender a conducir autobuses escolares porque le encantaba la alegría de los niños cuando iban camino del colegio. Así que, se dirigió a una autoescuela para sacarse el carnet de conductora de autobuses.

¿Y sabéis lo que el dijo el director de la Autoescuela cuando vio por primera vez a la cebra Mariana?

- ¿Una cebra conductora de autobuses? ¡Eso es imposible! Vuélvete a la selva porque una cebra nunca jamás aprenderá a conducir autobuses...

¿Y sabéis lo que hizo la cebra Mariana?

Estudió, estudió y estudió, pese a la oposición del director de la autoescuela, y consiguió convertirse en la primera cebra de la historia en tener el carnet de conductora de autobuses escolares.

Eso sí, como siempre hacía el mismo recorrido la cebra Mariana terminó por aburrirse y quiso aprender algo nuevo.

¿Y sabéis lo que hizo la cebra Mariana después de convertirse en conductora de autobuses?

Decidió que también quería aprender a hablar inglés porque con los relinchos y rebuznos que emitía cada vez que intentaba hablar le resultaba muy difícil comunicarse con los demás. Así que, se dirigió a una academia de inglés para aprender este idioma.

¿Y sabéis lo que el dijo el director de la academia de inglés cuando vio por primera vez a la cebra Mariana?

- ¿Una cebra hablando inglés? ¡Eso es imposible! Vuélvete a la selva porque una cebra nunca jamás aprenderá a hablar inglés...

¿Y sabéis lo que hizo la cebra Mariana?

Estudió, estudió y estudió, pese a la oposición del director de la academia de inglés, y consiguió convertirse en la primera cebra de la historia en hablar en inglés. Eso sí, prefería la comida de su restaurante a la cocina inglesa y tampoco le gustó descubrir que en Inglaterra los autobuses circulan al revés que en el resto de los sitios.  

¿Y sabéis lo que hizo la cebra Mariana después de aprender a hablar en inglés?

Decidió que también quería aprender a tocar el violín porque se dio cuenta de que la música es algo maravilloso que conseguía transmitir sentimientos y emociones increíbles a quienes la escuchaban. Así que, se dirigió al conservatorio para aprender a tocar el violín.

¿Y sabéis lo que el dijo el director del conservatorio cuando vio por primera vez a la cebra Mariana?

- ¿Una cebra tocando el violín? ¡Eso es imposible! Vuélvete a la selva porque una cebra nunca jamás aprenderá a tocar el violín...

¿Y sabéis lo que hizo la cebra Mariana?

Estudió, estudió y estudió, pese a la oposición del director del conservatorio, y consiguió convertirse en la primera cebra de la historia en tocar el violín. Y se dio cuenta de que con la música se podían transmitir sensaciones y emociones que no se pueden transmitir con el lenguaje hablado, ni siquiera con el inglés.

¿Y sabéis lo que quiere hacer la cebra Mariana después de aprender a tocar el violín?

Decidió que también quiere ser la primera cebra de la historia en convertirse en astronauta.

¿Y creéis que lo conseguirá?

Yo estoy convencido de que sí. Es más, ayer recibí una fotografía suya en la luna.

Ya sabéis que estudiando, estudiando y estudiando, pese a las dificultades y las incomprensiones, todo se puede conseguir.




Marcelo Morante

3/IX/2025


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