Ir al contenido principal

EL GATO KIWI

 



El pequeño Kiwi no daba mala suerte, por supuesto.

Pero sí había sido, tiempo atrás, el gato de una bruja. Concretamente, había sido el gato de la bruja Turuleta.

La culpa no era toda del gato, ya que Kiwi pertenecía a una larga familia de gatos negros que habían servido desde tiempos inmemoriales a brujas maléficas, y desde su nacimiento estaba predestinado a convivir con una bruja.

Sin embargo, el pequeño gato, tras asistir a varios hechizos malignos y a la preparación de varias pócimas nauseabundas, empezó a sentir que la bruja Turuleta no era una buena compañera de vida.

Por no hablar de los viajes en mitad de la noche sobre la escoba... ¡El pobre Kiwi tenía vértigo y se mareaba con muchísima facilidad!

Así que, una noche Kiwi decidió cambiar de aires y abandonó para siempre la oscura cueva de la bruja Turuleta.

La verdad es que pasó mucho miedo durante el largo viaje, pero tuvo la suerte de encontrarse, por casualidad, con Inés Temperina que lo salvó de una muerte segura en mitad de una calle llena de coches. Desde entonces es muy feliz. 

Porque Kiwi, lejos de lo que le habían hecho creer durante toda su vida, no daba mala suerte. Más bien todo lo contrario: atraía la buena suerte. 

Basta con estar un ratito jugando con él y todo se vuelve más alegre y hermoso.

Si no que se lo pregunten a su nueva compañera Inés Temperina.



Marcelo Morante

11/X/2025

Comentarios

Entradas populares de este blog

RODRIGO Y LOS CARACOLES

  A mi amigo Rodrigo le encanta la lluvia.  Es verdad que a Rodrigo también le gusta mucho leer cuentos, entretenerse con juegos de construcciones y comer fruta, pero lo que más le gusta, junto con la lluvia, son los caracoles. Los caracoles y la lluvia. Por ese orden. Cuando llueve, Rodrigo se queda embelesado delante de la ventana de su cuarto observando cómo caen las gotas de agua y, poco a poco, van mojando todo en el exterior. Y cuando para de llover, a Rodrigo le encanta salir a pasear por el campo y disfrutar del olor a tierra recién mojada. Una vez, tras una de esas jornadas de lluvia, me encontré a Rodrigo muy atareado en mitad de un camino. El niño, ensimismado, no paraba de agacharse, recoger algo del suelo y llevarlo hasta la orilla del sendero. Sin entender lo que estaba pasando le pregunté: - ¡Hola! ¿Se puede saber qué es lo que estás haciendo? - Sí, claro... Es muy sencillo: Recojo los caracoles que han salido con la lluvia y los llevo hasta la orilla del camino...

EL CONEJO DE PASCUA 🐰

El día en que nombraron Primer Ministro de los Niños al Conejo de Pascua pasó a la historia. Lo primero que decidió, para eso era Primer Ministro de los Niños en funciones, fue que todos los niños tenían la obligación de jugar y divertirse. Sin excepción. Así que cogió una parte considerable del dinero que se acumulaba en las enormes arcas reales y compró dulces y juguetes para todos los niños. También promulgó, pese a la oposición del maestro Puntino y otros profesores quisquillosos, una ley que obligaba a aprender divirtiéndose en las aulas.  Y también amplió el horario de los recreos. Y volvió a coger otra parte del tesoro real para construir bibliotecas repletas de libros divertidos. Y decretó jornadas de vacaciones con buen tiempo donde todos podrían ir a jugar y a pasarlo bien en el campo. O en la montaña. O en la playa. .. Aquí se permitía la libre elección, ya que el Conejo de Pascua no era ningún tirano. Cuando los emisarios reales se dieron cuenta de la revolución que est...

LA GALLINA CUCA EN EL PAÍS DE LOS CAMELLOS

  Cuando la gallina más valiente y el único lobo vegetariano llegaron al País de los Camellos encontraron, justo en la frontera, a uno de sus habitantes llorando amargamente. Apenados por su llanto, la gallina Cuca le preguntó: - ¿Por qué lloras? A lo que el habitante del País de los Camellos respondió muy triste: - Acaban de echarme de mi país...  - ¿Y por qué te han echado? ¿Acaso has robado? ¿Eres un delincuente? - preguntó un poco asustado el lobo Lupino. - No. Siempre he respetado las normas y me he portado de manera justa con mis compatriotas. He ayudado a mis vecinos cuando lo han necesitado y nunca cometí ningún delito... - respondió entre sollozos el apenado animal. - ¿Y entonces por qué te han echado de tu país? - volvió a preguntar la gallina Cuca. - El nuevo rey del País de los Camellos se ha dado cuenta de que sólamente tengo una joroba en lugar de dos... - respondió sin poder dejar de llorar el dromedario. Marcelo Morante 31/VII/2025