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EL NIÑO FELIZ


Si a un niño que cocina bien le animamos para que siga cocinando, a lo mejor algún día, pueda llegar a convertirse en un famoso cocinero con estrellas Michelin. 

O tal vez no, pero no tendría tanta importancia y se podría perdonar.


Si a un niño que toca bien un instrumento le animamos para que siga tocando, a lo mejor algún día,  pueda llegar a convertirse en un músico profesional que toca en una gran orquesta sinfónica.

O tal vez no, pero no tendría tanta importancia y se podría perdonar. 


Si a un niño al que le gusta leer le animamos para que siga leyendo, a lo mejor algún día, pueda llegar a convertirse en un escritor prestigioso.

O tal vez no, pero al menos será una persona libre con capacidad ilimitada para soñar.


Si a un niño al que le cuesta seguir el ritmo de las lecciones le decimos que es flojo o poco inteligente y que no vale para nada, a lo peor algún día,  decide abandonar y nunca más volver a intentarlo. Y con toda seguridad hayamos perdido para siempre a una persona feliz.

Y eso sí que no se podría perdonar nunca.


AUDIO

Marcelo Morante 

1/XII/2020


IL BAMBINO FELICE

(Versione italiana)

Se incoraggiamo un bambino che cucina bene a continuare a cucinare, forse un giorno potrà diventare un famoso chef stellato Michelin. O forse no, ma non avrebbe molta importanza, e potrebbe essere perdonato. 

Se incoraggiamo un bambino che suona bene uno strumento a continuare a suonare, forse un giorno riuscirà a diventare un musicista professionista che suona in una grande orchestra sinfonica. O forse no, ma non avrebbe molta importanza, e potrebbe essere perdonato. 

Se incoraggiamo un bambino a cui piace leggere a continuare a leggere, forse un giorno riuscirà a diventare uno scrittore prestigioso. O forse no, ma almeno sarà una persona libera con capacità illimitata di sognare. 

Se diciamo ad un bambino che ha difficoltà a tenere il passo con le lezioni che è pigro oppure poco intelligente e che le sue qualità non hanno nessun valore, forse un giorno deciderà di smetterla e non riprovarci mai più. E avremo sicuramente perso per sempre una persona felice. 
E questo invece non andrebbe mai perdonato.


Marcelo Morante 

1/XII/2020




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