Ir al contenido principal

EL NIÑO RICO



El otro día conocí al niño más rico del mundo. Tan rico, tan rico era, que aunque en su casa ya no había luz eléctrica porque no se podían pagar las facturas, él era capaz de seguir sonriendo. 

Y su sonrisa conseguía iluminar toda su casa y toda su clase. O al menos a mí me daba esa impresión, porque en realidad yo nunca había visto su sonrisa.

Una vez, el niño más rico del mundo me contó que su padre ya no vivía con ellos en su casa oscura, que se había ido a trabajar muy lejos y que hacía mucho tiempo que no lo veía. Pero el niño era tan rico, tan rico que cuando llegó la hora del patio, olvidando por un momento su tristeza, empezó a jugar con sus amigos como si nada. Era tan rico, tan rico que, apretando los dientes y corriendo muy fuerte, era capaz de dejar atrás todos sus problemas. 

También me dijo otra vez que su casa estaba tan oscura, tan oscura que los Reyes Magos  no la habían visto y que seguramente por eso habían pasado de largo sin dejar sus regalos bajo el árbol. Y yo muy serio le dije que eso no podía ser, que los Reyes Magos nunca dejarían a un niño tan bueno, tan bueno sin regalos, y que en mi casa, que todavía tenía luz, habrían dejado con toda seguridad un regalo para él.

Y el niño era tan rico, tan rico que sonriendo, o al menos eso me pareció, me creyó.

AUDIO

Marcelo Morante 

13/I/2021


Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

RODRIGO Y LOS CARACOLES

  A mi amigo Rodrigo le encanta la lluvia.  Es verdad que a Rodrigo también le gusta mucho leer cuentos, entretenerse con juegos de construcciones y comer fruta, pero lo que más le gusta, junto con la lluvia, son los caracoles. Los caracoles y la lluvia. Por ese orden. Cuando llueve, Rodrigo se queda embelesado delante de la ventana de su cuarto observando cómo caen las gotas de agua y, poco a poco, van mojando todo en el exterior. Y cuando para de llover, a Rodrigo le encanta salir a pasear por el campo y disfrutar del olor a tierra recién mojada. Una vez, tras una de esas jornadas de lluvia, me encontré a Rodrigo muy atareado en mitad de un camino. El niño, ensimismado, no paraba de agacharse, recoger algo del suelo y llevarlo hasta la orilla del sendero. Sin entender lo que estaba pasando le pregunté: - ¡Hola! ¿Se puede saber qué es lo que estás haciendo? - Sí, claro... Es muy sencillo: Recojo los caracoles que han salido con la lluvia y los llevo hasta la orilla del camino...

EL CONEJO DE PASCUA 🐰

El día en que nombraron Primer Ministro de los Niños al Conejo de Pascua pasó a la historia. Lo primero que decidió, para eso era Primer Ministro de los Niños en funciones, fue que todos los niños tenían la obligación de jugar y divertirse. Sin excepción. Así que cogió una parte considerable del dinero que se acumulaba en las enormes arcas reales y compró dulces y juguetes para todos los niños. También promulgó, pese a la oposición del maestro Puntino y otros profesores quisquillosos, una ley que obligaba a aprender divirtiéndose en las aulas.  Y también amplió el horario de los recreos. Y volvió a coger otra parte del tesoro real para construir bibliotecas repletas de libros divertidos. Y decretó jornadas de vacaciones con buen tiempo donde todos podrían ir a jugar y a pasarlo bien en el campo. O en la montaña. O en la playa. .. Aquí se permitía la libre elección, ya que el Conejo de Pascua no era ningún tirano. Cuando los emisarios reales se dieron cuenta de la revolución que est...

LA GALLINA CUCA EN EL PAÍS DE LOS CAMELLOS

  Cuando la gallina más valiente y el único lobo vegetariano llegaron al País de los Camellos encontraron, justo en la frontera, a uno de sus habitantes llorando amargamente. Apenados por su llanto, la gallina Cuca le preguntó: - ¿Por qué lloras? A lo que el habitante del País de los Camellos respondió muy triste: - Acaban de echarme de mi país...  - ¿Y por qué te han echado? ¿Acaso has robado? ¿Eres un delincuente? - preguntó un poco asustado el lobo Lupino. - No. Siempre he respetado las normas y me he portado de manera justa con mis compatriotas. He ayudado a mis vecinos cuando lo han necesitado y nunca cometí ningún delito... - respondió entre sollozos el apenado animal. - ¿Y entonces por qué te han echado de tu país? - volvió a preguntar la gallina Cuca. - El nuevo rey del País de los Camellos se ha dado cuenta de que sólamente tengo una joroba en lugar de dos... - respondió sin poder dejar de llorar el dromedario. Marcelo Morante 31/VII/2025