Ir al contenido principal

INÉS TEMPERINA Y LOS REYES MAGOS


Si los Reyes Magos hubiesen leído con atención la carta de Inés Temperina se hubieran dado cuenta de que la niña no había pedido ni videojuegos, ni una tablet, ni un flamante móvil de última generación. 

Inés Temperina, con su vacilante caligrafía y sus pequeñas faltas de ortografía, había pedido solamente un libro de cuentos y mucho, mucho tiempo para poder estar con sus papás. 

Nada más. 

Pero se ve que los Reyes Magos entendieron mal. O confundieron los regalos y en algún lugar del mundo un niño mimado, a estas alturas, todavía no sabrá qué hacer con un aburrido libro de cuentos. O simplemente, sus majestades, no prestaron atención. Quién sabe.

A veces los Reyes Magos, o sus ayudantes, piensan que el dinero puede comprar el cariño y el tiempo de los niños, pero no es así. ¡Si escucháramos un poquito más a los más pequeños!

Lo que Inés Temperina deseaba por encima de cualquier otra cosa en el mundo era la llegada de ese momento en el que, acurrucada en su cama y con los ojos abiertos como platos, escuchaba ensimismada el cuento que mágicamente nacía de la voz narrada de su padre. O de su madre, claro.

- ¡Atención, atención! Empieza de nuevo la magia: "Érase una vez..."

Y que tengas dulces sueños.

AUDIO

Marcelo Morante 

17/XII/2020

Comentarios

Entradas populares de este blog

EL CONEJO DE PASCUA 🐰

El día en que nombraron Primer Ministro de los Niños al Conejo de Pascua pasó a la historia. Lo primero que decidió, para eso era Primer Ministro de los Niños en funciones, fue que todos los niños tenían la obligación de jugar y divertirse. Sin excepción. Así que cogió una parte considerable del dinero que se acumulaba en las enormes arcas reales y compró dulces y juguetes para todos los niños. También promulgó, pese a la oposición del maestro Puntino y otros profesores quisquillosos, una ley que obligaba a aprender divirtiéndose en las aulas.  Y también amplió el horario de los recreos. Y volvió a coger otra parte del tesoro real para construir bibliotecas repletas de libros divertidos. Y decretó jornadas de vacaciones con buen tiempo donde todos podrían ir a jugar y a pasarlo bien en el campo. O en la montaña. O en la playa. .. Aquí se permitía la libre elección, ya que el Conejo de Pascua no era ningún tirano. Cuando los emisarios reales se dieron cuenta de la revolución que est...

EL TREN DE TOKIO

En Tokio existe una línea ferroviaria llamada Yurikamone line que es conocida por no utilizar conductores de tren. Los trenes de la Yurikamone line destacan, además, por su puntualidad y eficiencia hasta tal punto que no hay posibilidad de error: si tu tren debe partir a las 14:17 partirá exactamente a esa hora, ni un minuto antes ni un minuto después. Evidentemente no es casualidad que tal alarde técnico haya sido desarrollado en Japón, un país mundialmente famoso por su tecnología y por su disciplina. Dicen que una vez uno de estos prodigiosos trenes autónomos comenzó a hacer cosas raras. Sin una explicación técnica aparente este díscolo tren empezó a dar rodeos y a recrearse en lugares que a él le parecían bonitos. Hay que entenderlo, el mismo recorrido todos los días termina aburriendo hasta al más obediente tren nipón. De tal manera que a veces cambiaba el recorrido para llevar a sus viajeros por las zonas de los parques donde juegan los niños o por los rincones donde todavía ...

LA LUNA DE QUESO

  El otro día en clase de 3º sólo tuve dos alumnas. Cosas de las huelgas de estudiantes... El caso es que fuimos a la radio y les propuse un juego de creatividad. El juego en cuestión era el binomio fantástico de mi venerado maestro Gianni Rodari.  ¿Que en qué consiste el binomio fantástico? Muy sencillo: Rodari proponía una lista larga de palabras sin relación semántica entre ellas (al menos cincuenta palabras) y se eligen, libremente y al azar, dos de ellas. Con esas dos palabras hay que construir una historia improvisada que despierta la imaginación y abre la puerta a inventar historias fantásticas. Sólo hay una condición: las dos palabras elegidas tienen que salir obligatoriamente , al menos, una vez en la historia. Las palabras que eligieron  mis alumnas (¿o fueron las palabras las que eligieron a mis alumnas?)  fueron "ratón" y "cohete".  Un poco más abajo transcribo la historia que ellas crearon en apenas unos minutos.  Yo, únicamente, me he lim...